Consejos para dejar de fumar | sin magia ni religiosos
Tengo conocidos que han perdido la vida por culpa del exceso de cigarrillo. Tengo grandes amigos que están atados a este hábito y ven cómo día a día su organismo se deteriora. Muchos saben que destruye vidas pero el deseo es más fuerte y eso no lo podemos negar.
Menos en estos consejos, pon mucha atención.
La lista que a continuación se detalla, recopila un conjunto de recursos, ideas e “inventos” que diversos fumadores han desarrollado para dejar de fumar. Es necesario, y bueno
Esclavos a la Pornografía
¿Pornografía yo? . . .
Buena pregunta. Tal vez tu no tengas problemas con la pornografía, pero existe la posibilidad de que alguno de tus amigos si pueda estar luchando con ella.
¿Qué es pornografía?
Según el diccionario Webster: “Pornografía es todo escrito, dibujo o foto que tiene el propósito de provocar deseos sexuales.”
Te quisiera presentar a Ted Bundy. Este chico a los aproximadamente 13años de edad tuvo su primera experiencia con una revista pornográfica. Su madre le pidió favor que tirara la basura en el basurero cerca de la casa y fue allí donde por primera vez tuvo en sus manos la revista que encontró en la basura. Las imágenes de mujeres y hombres desnudos que descubrió empezaron a gustarle. En la revista no encontró nada que fuera exagerado. Simple y sencillamente le daba curiosidad y le proveía de cierta clase de emoción. Decidió esconder la revista y quedarse con ella. Sus amigos de la escuela también tenían sus propias revistas y pronto se encontró
intercambiando revistas con sus amigos. Era algo inocente. Un simple juego emocionante entre adolescentes. Pronto se vio con la NECESIDAD de querer más revistas de las que pasaban por sus manos. Al paso de las semanas y los meses de alienar su mente con las revistas de pornográficas no muy fuertes, quiso experimentar con revistas de pornografía más fuertes. Estas revistas no muy
Paralíticos del Alma
Todavía ME PARECE ESTAR VIVIENDO el momento de las tres famosas preguntas de la vida. Todos nos las hicimos alguna vez, O, por lo menos, todos tuvimos alrededor de trece años de edad., y un buen día las tres grandes interrogantes de la vida hacen que cualquier problema de las Naciones Unidas queden a la altura de un juego de niños. Esfuerza tu memoria y recuerda la mañana en que no te gustó lo que viste en el espejo, y entonces… las tres preguntas. Aparecen sin aviso y sin que las esperes, Es casi injusto que nuestra tranquila Juventud un día se vea perturbada por tres sencillas interrogantes que determinarán nuestro futuro: «¿A qué me voy a dedicar?» «¿Con quién me voy a casar?» y «¿Para qué Dios me va a usar?» Trabajo. Matrimonio. Ministerio, Demasiado para una sola mañana.
Es posible que te hayas hecho estas preguntas al cumplir tus primeras dos décadas de existencia, o tal vez en la mitad de tu vida, pero inevitablemente has pasado por esa experiencia. A los trece… o a los cincuenta. Y para afrontar esas cuestiones, uno debe tener una estima de sí mismo saludable. Y ese no fue mi caso. Tengo varias preguntas
Falleció el sentido común
Sentido Común, que ha estado entre nosotros durante muchos años.
Nadie sabe a ciencia cierta, cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento ya hace mucho se han perdido en los vericuetos de la burocracia.
El será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como entrar y salir de la lluvia, porqué los pájaros que madrugan consiguen lombrices.
La vida no siempre es justa y tal vez haya sido yo el culpable…
Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas) y estrategias parentales confiables, (los adultos, no los niños, son los que están a cargo).
Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas, pero arbitrarias.
Informes respecto de un niño de seis años acusado de abuso sexual por haberle dado un beso a una compañera de clase; adolescentes suspendidos del colegio por haber usado enjuague bucal después de almorzar; y que una maestra fuera despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.
Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros simplemente por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.
Declinó aun más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una Aspirina, protector solar, o colocar una cinta adhesiva a un alumno; pero, eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.
Sentido Común perdió su deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en contrabando; las iglesias en negocios; y los criminales recibían mejor trato que sus víctimas.
La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza; la de su esposa Discreción; su hija Responsabilidad y su hijo, Raciocinio.
Lo sobreviven sus tres hermanastros; Conozco Mis Derechos, Otro Tiene La Culpa y Yo soy Una Víctima.
No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron que se había ido.
Libro “Crónicas de la calle 33″

El protagonista se llama Marcos y es un joven que pierde el conocimiento tras una golpiza propinada por extraños. Hay historias paralelas que tratan de descubrir lo que hay detrás de la vida de Marcos.
Amargas historias de vida y todos los tabúes religiosos destapados, hacen de este libro, un refente para los que andaban buscando respuestas desesperadas para la inconsecuente realidad de las iglesias cristianas hoy en día.
El evangelio de la prosperidad, los pseudos predicadores y los milagros montados, son tratados en estas crónicas con un retoque a las escrituras, nunca desviando el mensaje original, si no, más bien confirmando la fe que un día instituyó Cristo. Recomendado para los rebeldes y para los conservadores, para los que piensan que orar y dar el diezmo es la salvación, para los que aun no entienden la grandeza de la Gracias de Dios.
Muchos que han leído el libro han quedado impresionados por la forma en que se explican las doctrinas bíblicas y los ideales ya olvidados de la iglesia y de la sociedad. Estas crónicas, como dice el libro en su prólogo, a más de alguien lo dejará pensando en lo amargo que nos hemos puesto como sociedad.
Descarga el primer capítulo del libro
conquision
Hipocresía en nuestras Iglesias (contagiosa)
No es extraño ver en las iglesias un mar de cinismo e hipocresía, como también no es extraño ver a la gente siguiendo ideales que no son capaces de cumplir, ni siquiera respetarlos. A esto yo le llamo hipocresía.
Estuve viendo durante unos días a mis amigos, la mayoría siguen a los demás, personitas con mentalidad de grupo que solo los hace depender del estado de los demás. Cuando están todos juntos son fuertes pero en la soledad no son más que una manga de cobardes y hasta son más sinceros, pero, ahí está la cuestión, frente a los demás se hacen fuertes, pero solos no son nada. Te suena familiar esto? Es cómo la gente funciona en esta sociedad, aun en la iglesia, aun orando como religiosos, aun cantando coritos; años han pasado y no hemos entendido el corazón de las cosas y solo nos quedamos con la espuma de la coca cola.
Tengo amigos cobardes, amigos que no serían capaces de dar la vida por mi, pero que le puedo hacer, los amo así, soy capaz de dar la vida por ellos aunque ellos ni siquiera son capaces de preguntarme como estoy, si necesito algo, si extraño a mis familiares. Los deseos más grandes son para ellos, que encuentren estabilidad en sus vidas y que si se dicen ser cristianos dejen de orar como inertes, y vayan a buscar a los que alguna vez compartieron sus mismos ideales. Yo puedo decir mi parte, Dios mira todos los corazones.
La hipocresía ha matado a mi iglesia, a tal punto que la gente olvida los verdaderos propósitos: Te crees cristiano?, cuál es el propósito?, salvar vidas?, pagar el diezmo?, orar como un loco?, prometer y no cumplir?
momento señores con la biblia bajo el brazo, es tiempo de reaccionar.
conquision


